miércoles, 22 de abril de 2009

espaciales y virtuales y aprendizaje por experiencia

Relaciones espaciales:
La organización espacial se halla íntimamente relacionada con el esquema corporal. Puede entenderse como la estructuración del mundo externo, que primeramente se relaciona con el yo y luego con otras personas y objetos tanto se hallen en situación estática como en movimiento. Se trata, por consiguiente, del conocimiento del mundo externo tomando como referencia el propio yo (esquema corporal).
Para Le Boulch (1972) es "El espacio es la diferenciación del "yo" corporal respecto del mundo exterior".
Fernández (2003) lo describe como "Medio en el que se sostienen nuestros desplazamientos, delimitado por sucesos (intervención temporal) y por sujetos (intervención personal), en el que cada individuo organiza una ordenación de sus percepciones en función a las vinculaciones que mantiene con dicho medio, reportándole un continuo Feed-back".
Batlle (1994), aporta dos definiciones "La evolución de la conciencia de la estructura y organización del espacio se construye sobre una progresión que va desde una localización egocéntrica a una localización objetiva", a su vez lo entiende como "El desarrollo de actividades para el conocimiento espacial pretende potenciar en el niño la capacidad de reconocimiento del espacio que ocupa su cuerpo y dentro del cual es capaz de orientarse".
La adquisición de la noción de espacio
Las primeras clasificaciones complejas acerca de las nociones espaciales aparecen en Piaget (1948), el cual fundamenta y expone que la adquisición del espacio se da en tres etapas:
1.- Espacio topológico:
Transcurre desde el nacimiento hasta los tres años y en principio se limita al campo visual y las posibilidades motrices del niño. Al conquistar la habilidad motriz básica de la marcha el espacio se amplía, se desenvuelve en él y capta distancias y direcciones en relación con su propio cuerpo, a partir de sensaciones cinéticas, visuales y táctiles, distinguiéndose las siguientes posibilidades para el espacio topológico:
· Vecindad: relación de cercanía entre los objetos.
· Separación: relación entre un grupo de objetos que se hallan dispersos.
· Orden: relación que guardan un grupo de objetos respecto a un sistema de referencia.
· Envolvimiento: relación en que un sujeto u objeto rodea a otro.
· Continuidad: relación en la que aparecen una sucesión constante de elementos.
2.- Espacio euclidiano:
Entre los tres y siete años se va consolidando el esquema corporal favoreciendo las relaciones espaciales y adquiriendo las nociones de:
· Tamaño: grande, pequeño, mediano.
· Dirección: a, hasta, desde, aquí.
· Situación: dentro, fuera, encima, debajo.
· Orientación: derecha, izquierda, arriba, abajo, delante, detrás.
3.- Espacio proyectivo o racional:
Transcurridos los siete primeros años de vida el espacio se concibe como un esquema general del pensamiento, fundamentándose en la representación mental de la derecha e izquierda. Se da en aquellos casos en los que existe una necesidad de situar a los objetos en relación a otros, por lo tanto se adquiere el concepto de perspectiva, en el que permaneciendo los objetos o sujetos inamovibles, respecto a un sistema de referencia, cambiará la relación entre los objetos.
-En las operaciones virtuales se establece una nueva forma de relación, con el uso de las coordenadas del espacio y tiempo, superando las barreras espaciotemporales, y configurando así un entorno actual en el que la comunicación y la información se hacen más accesibles desde sus posibilidades.
Las habilidades matemáticas comienzan con la observación y representación del mundo real.
Cuando percibimos un objeto realizamos varias operaciones mentales. En estas operaciones intervienen los conceptos previos que tenemos del mundo y nuestras habilidades para realizar relaciones entre lo percibido y nuestra forma de percibir. Lo cierto es que existen diferentes formas de percibir, unas más lentas y otras más rápidas.
Aprendizaje Experiencial significa en su definición más simple “construcción, adquisición y descubrimiento de nuevos conocimientos, habilidades y valores, a través de vivencias reflexionadas de manera sistémica” .En otros términos significa que los aprendizajes son el resultado de la exposición directa ante situaciones que permitan que la persona se involucre, que viva, que ponga todos sus sentidos en funcionamiento y, que pueda generar espacios de reflexión sobre su hacer .Es por esta razón por la que recobran su importancia las actividades de carácter motriz, artístico, lúdico, los acertijos, los juegos de ingenio e inteligencia y un sinnúmero de estrategias que, usadas de manera adecuada, conducen a aprendizajes altamente significativos y duraderos.El Aprendizaje Experiencial consiste en generar espacios que posibiliten la VIVENCIA, que puedan ser sucedidos de momentos de reflexión para que dicha vivencia se convierta en EXPERIENCIA.Así pues, planteado lo anterior, se pueden abordar las fases de las situaciones de Aprendizaje:
Vivencia
Práctica
Procesamiento y Reflexión
Transferencia, generalización y aplicación a otras situaciones.
Las cuatro fases comprometen activamente al participante y estimulan el aprendizaje: después de enfrentarse a una situación determinada (VIVENCIA), los participantes establecen formas de abordaje estrategias de acción o procesos que han de ser desarrollados.Dichos factores se ponen en juego a través de la puesta en marcha de los procedimientos estratégicos, (PRACTICA INTELIGENTE), tanto en los tiempos de realización como en la etapa posterior, el MEDIADOR, genera procesos de REFLEXION SISTEMICA, para que los conceptos, los principios y procedimientos, se puedan integrar con la vivencia, para generar conocimiento. Los pensamientos e intuiciones resultantes son transformados en GENERALIZACIONES, que pueden aplicarse a otras situaciones para ser probadas y recomenzar el ciclo.
Las relaciones de orientación espacial
Relaciones de Orientación: Derecha-izquierda, Arriba-abajo, Delante-detrás.
Al niño nada más nacer, se le observan movimientos inconscientes y reflejos. Esto no implica que éste se oriente y tenga conciencia de su propio cuerpo en el espacio.
Cuando el niño tiene conciencia de su propio cuerpo e imagen, según Linares (1989), coordina movimientos organizando su propio espacio, teniendo en cuenta posibles adaptaciones espaciales (obstáculos que obligan al niño reorganizarse constantemente). Por ello, no se puede comprender la adquisición de un espacio coordinado sin referirnos a la evolución de la percepción del propio cuerpo.
Según las posibilidades y necesidades espaciales, el niño se organizará su propio espacio personal y social.
Espacio personal: El que ocupa nuestro propio cuerpo; y los espacios internos de éste.
Espacio social: Es el espacio que compartimos con otros. También denominado, por algunos autores (Stokoe y Harf, 1984), como espacio relacional por ser el habitáculo de las intercomunicaciones.
Según Bara (1975), el niño entiende el espacio en referencia a su propio cuerpo, de tal forma que cuando ubica su cuerpo en una superficie donde hay más personas u objetos, el niño desde su perspectiva de punto central, va organizando el espacio personal y el social y lo va haciendo en la medida que va conociendo sus posibilidades corporales.
Las diferentes experiencias personales supondrán la mejora y afianzamiento de las nociones espaciales, palabras que designan el espacio, refuerzan todos los pasos (Alomar, 1994). Ejemplos de estas situaciones pueden ser: saltar atrás o delante de una silla. Esto traerá consigo que el niño vaya cada vez teniendo más preciso el concepto del espacio que le rodea, por las diferentes experiencias, estas apreciaciones se hacen más finas; las distancias, los intervalos, las direcciones, el concepto derecha-izquierda, las relaciones en el espacio, se hacen cada vez más seguras en las situaciones de los niños en sus movimientos, Gutiérrez (1989).
En este sentido, Piaget (1981) hace referencia a dichas Relaciones encuadrándolas como un "espacio topológico", formando parte del periodo sensoriomotriz del niño, en el que la coordinación de movimientos es esencial para la construcción del espacio. Las Palabras de Piaget, en apreciaciones de Linares (1989) revelan que la elaboración del espacio se debe esencialmente a la coordinación de los movimientos [...], relación entre desarrollo e inteligencia sensorio motriz. A este periodo sensorio motriz se le denomina "espacio topológico" [...], más tarde servirá de apoyo de la organización de sus relaciones espaciales con las personas y los objetos.
La lateralidad (dominio de un lado sobre otro) en el niño, viene dada por factores endógenos (interior); ya que la elección de un lado u otro normalmente es debido a que uno de sus hemisferios cerebrales madura antes que otro, limitando el lado que no ha madurado. Por otra parte, existen también otro factor, el ambiental (exógeno), que puede influir en el predominio de uno de sus lados sobre el otro (véase niños que por ser privados de su libertad en uno de sus miembros en la etapa lactante, no desarrolla correctamente el miembro cohibido). La lateralidad se atribuye a factores exógenos, bien a factores endógenos. V.V.A.A. (1992)
Dichos factores decidirán su gusto por la práctica de uno de sus laterales; extremidades (inferiores y superiores), e incluso sus ojos. Tal decantación por su parte preferida, estará completamente definida a la edad comprendida de los 8 a los 9 años. Spionek (op. cit. en Cratty,1990) en su estudio sobre la orientación izquierda-derecha desde el punto de vista del desarrollo, es en la etapa cuarta cuando el niño llega a saber cuales son sus partes con precisión a la edad de los 8 a 9 años.
Sánchez (1986) sostiene que si no mostrase su lateralidad en la fase inicial del desarrollo, es posible que se acarreen serios problemas y dificultades en lo que se refiere al aprendizaje en el transcurso de su vida tanto académica como social. La problemática de las preferencias laterales en la fase inicial del niño puede da lugar al desarrollo de una serie de dificultades de rendimiento académico.
Para afianzar su derecha-izquierda, Gutiérrez (1989), tiene decisiva importancia el juego (habilidades y destrezas motoras). Para afirmar la lateralidad, el juego es sumamente importante, tanto en juegos específicos de lateralidad, como golpeos y manipulaciones de pelotas o de diferentes objetos, como en los juegos de coordinación dinámica general y óculo-manual.
Aprendizaje mediante la experiencia
El aprendizaje es más efectivo cuando utiliza la participación activa de la persona. El Aprendizaje Experiencial apunta no a enseñar conceptos, habilidades y valores, sino a ofrecer oportunidades individuales para "internalizar" ideas que provienen de la vivencia. Los conceptos involucrados en la actividad al igual que los valores como el trabajo en equipo, la comunicación o el liderazgo efectivo adquieren una nueva dimensión, dado que el esfuerzo en lugar de dirigirse a la comprensión de ideas abstractas, se vuelca a la llamada "creencia intrínseca", que es como generamos los humanos la llamada "experiencia".
Disfrutar y divertirse
Las actividades agradables son las mejores catalizadoras para incrementar la motivación y participación de las personas, características esenciales de los miembros en una organización exitosa. Las estrategias como la lúdica, las actividades artísticas, o el trabajo al aire libre tienen el potencial de "agrandar las fronteras" y envuelven un grado razonable de incertidumbre y novedad.A consecuencia de esto, las personas (de todas las edades y grados de educación) comienzan a reír, jugar y explorar nuevas formas de interactuar. Al mismo tiempo están desarrollando sus procesos de pensamiento sin necesidad de explicitarlo.
El porqué de lo lúdico, lo incierto y lo alternativo
Una situación desconocida, un lugar poco familiar y a menudo imprevisible, provee una extraña similitud con el cambiante ambiente de negocios de la actualidad. Los ambientes desconocidos y la posibilidad de existencia de riesgos no anticipados, provocan una auténtica e inmediata conexión con las tareas y las personas cercanas. La generación de ambientes positivos de aprendizaje, sugiere la interacción del mediador con las personas de una manera distinta, cada situación, cada ambiente, cada persona, debe convertirse en una razón para crecer, en una oportunidad, en un factor que contribuya con la construcción de nuestro ideal de felicidad
Las relaciones de localización espacial
Localización Espacial: Allí, Aquí, Allá, Acá, Ahí, Entre, Centro (en el), Cerca-lejos, Próximo-lejano.
Alomar (1994) concluyó que una mala orientación en el espacio supondrá la difícil localización del propio cuerpo, y por tanto, se apreciará una irregular organización. La orientación espacial es la aptitud para mantener constante la localización del propio cuerpo tanto en función de la posición de los objetos en el espacio como para posicionar esos objetos en función de la propia posición. Esto podemos comprobarlo al realizar una rondada.
Según Defontaine (1978), el espacio en el niño se puede considerar una evolución paralela con la imagen del cuerpo. Para conocer en mayor medida el espacio exterior, el niño debe reconocer en primer lugar su propio espacio (el que ocupa). Así pues, distinguiremos entre espacio próximo y lejano. En el primer concepto se advierte de la zona por la que el niño se mueve, y en el segundo ese espacio se limitará al medio y lugar hasta donde alcanza su vista.
Alomar (1994), para reforzar los parámetros de espacialidad, el niño debe reconocer su propio espacio, que es el que envuelve su cuerpo en cualquier acción que realice, el espacio próximo, propio del área o zona por la que el niño se mueve y el espacio lejano que es el entorno o paisaje en que se encuentra y alcanza su vista.
En la misma dinámica sobre el espacio exterior o espacio externo, Lapierre (1974) diferencia entre la distancia y dirección respecto al yo, puesto que, el espacio externo se percibe como una distancia del yo (el gesto ha de ser más o menos largo) y la dirección (el gesto ha de ser hacia la derecha, izquierda, arriba, abajo, etc.).
Mencionada dirección es aprobada según Linares (1989) en el niño entre los 3 y 7 años, edad en la que éste es consciente ya de las nociones de orientación; derecha-izquierda, arriba-abajo, delante-detrás. Entre los 3 y 7 años, el niño accede a las nociones de orientación (derecha-izquierda, arriba-abajo, delante-detrás).
A modo de conclusión se sugieren a tal percepción de la dirección en relación al espacio externo, conceptos tales como los siguientes, en cuanto al tema de la localización espacial:
· Allí: en aquel lugar, a aquel lugar. Establece el lugar en lejanía de forma precisa.
· Aquí: en este lugar, a este lugar. Se refiere al lugar exacto.
· Allá: indica lugar menos determinado que el que denota allí. Advierte, en lejanía, estar junto a.
· Acá: lugar cercano, aunque no denota precisión como el del adverbio aquí. Determina la proximidad o cercanía a un objeto o persona de forma imprecisa.
· Ahí: en ese lugar, a ese lugar. Fija lugar exacto.
· Entre: denota la situación o estado en medio de dos o más cosas.
· Centro (en el): lugar de donde parten o a donde convergen acciones particulares.
· Cerca: próxima o inmediatamente a un lugar o a un móvil.
· Lejos: a gran distancia, en lugar distante o remoto en referencia a algo o alguien.
· Próximo: cercano, que dista poco en el espacio o en el tiempo respecto a un móvil o lugar establecido.
· Lejano: que está lejos en el espacio o en el tiempo en alusión a otro móvil o lugar.

Desde fines del siglo pasado el desarrollo de los medios de comunicación ha sido vertiginoso. Cada nuevo medio que aparece sucede y se superpone con el anterior, así el cine le ha añadido movimiento a la fotografía y la televisión ha transformado la transmisión radiofónica. Estos medios no solo son vehículos de información, sino que en su particularidad la conforman. Cada medio jerarquiza de un modo específico nuestros sentidos, estructurando y determinando nuestro esquema perceptivo.
II. ESPACIOS VIRTUALES
Pero que pasa en los espacios virtuales cuando no se trata ya de una representación de la realidad, sino de la inmersión en una realidad sintética. Un espacio que se construye al ser recorrido. La realidad virtual es desmedida. En ella las proporciones no son el orden en sí sino un orden entre otros. La imagen virtual admite el punto de vista, pero no como referencia estable y fiable. La imagen sintética transforma el espacio visible y destruye aparentemente el primado cultural del concepto de perspectiva del renacimiento.
Los mundos virtuales pueden hacernos experimentar espacios artificiales. Producto de la correlación que dentro de ellos existe entre los movimientos del cuerpo y las percepciones visuales y táctiles experimentadas producen la sensación de un verdadero desplazamiento físico. Para mayor realismo en general la escena de los entornos virtuales obedece a las leyes del espacio euclidiano, pero nada impide correr programas y crear las más desconcertantes paradojas espaciales.
Nuestra relación con el mundo entre otras cosas esta mediada por nuestros sentidos y nuestra inteligencia, en el caso de los Espacios virtuales podemos hablar de la mediación de las imágenes y de los modelos. Aquí las imágenes permiten la percepción sensible de modelos inteligibles (modelo en tanto concepción formal, anotada con símbolos lógico matemáticos y memorizada en forma de programa informático).

Bibliografía:
Http: www.cisne.org
Http:www.wikipedia.com
Http: www.matematicacomoprocesocognitivo.blogspot.com
De guzmán: para pensar mejor .bloqueos y desbloqueos.
De Alejandro Grimson: Dimensiones de la comunicación
Películas: la vida es bella, una mente brillante, los niños del cielo y Cd de audio por Restrepo.
Programa: cmaptools
Encarta 2007